viernes, 14 de enero de 2011

La Asociación Laxshmi se persona judicialmente en la causa relativa a la Desaparición de Sara

Javier Reyes, publica hoy viernes en ABC este artículo sobre nuestra reciente actividad en el caso de Sara. Ayer telefoneé a Nieves y le expliqué bien todo, indicándole que tiene las puertas abiertas para que les demos los datos o ayuda que precisen, una vez estudiemos el sumario. "Cualquier ayuda es bienvenida", me dijo. Desgraciadamente la familia ha sufrido mucho, sobre todo por la presión de los medios, por ello esta iniciativa es independiente a la familia, si bien saben donde encontrarnos. Muchos medios no entienden que a veces, la supuesta pasividad de algunas familias no es tal, sino que es abrumadora la carga emocional del drama de perder a un hijo. Dejemos a la familia intentado recuperar su vida, y trabajemos los profesionales y la policía.

Félix Ríos
Criminólogo

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La asociación Laxshmi, creada por el criminólogo Félix Ríos, iniciará la revisión del caso con el fin de abrir nuevas líneas de investigación tras más de cuatro años y medio de la desaparición de la joven

La joven Sara Morales desapareció ya hace cuatro años y medio al salir de su casa en el barrio de Escaleritas en dirección al centro comercial La Ballena, donde había quedado con un amigo. Poco más se ha sabido pese a los esfuerzos de los cuerpos policiales y la concienciación de la sociedad canaria. Ante tanta incertidumbre, la Asociación Laxshmi para la Lucha contra el Crimen y la Prevención registró ayer en el Juzgado de Instrucción Número 1 de Las Palmas de Gran Canaria un escrito de personación como acusación particular en la causa judicial abierta por la desaparición de la menor.
El documento, presentado por el procurador Antonio Vega y al que ha tenido acceso ABC, permitirá a su presidente, el criminólogo Félix Ríos, iniciar una investigación en profundidad del caso. El Juzgado tiene cinco días hábiles para aceptar el escrito, por lo que, en principio, a finales de la próxima semana, Ríos comenzará a solicitar toda la documentación.

La ventaja de la asociación, que acaba de nacer a comienzos de enero, radica en que tiene la potestad jurídica para participar activamente en los casos y no ocurra lo que ha pasado hasta el momento, que muchas familias con casos de desaparecidos adoptan un papel pasivo y se dejan guiar por las instituciones y los cuerpos policiales. Los primeros pasos de Laxshmi serán la revisión de toda la documentación del caso para hacer un diagnóstico real y evaluar que se puede hacer cara al futuro o, incluso, admitir que está todo hecho. El trabajo será largo y arduo, porque según el propio Ríos, la Policía Nacional trabaja en más de 300 líneas de investigación.
La intención es acceder a testigos, interrogatorios o, incluso, al expediente de las excavaciones en el pozo de Jinámar, última gran investigación policial para tratar de encontrar a Sara Morales. En esa línea por ejemplo, la asociación baraja también personarse en las diligencias previas del llamado «Violador de la Feria», suicidado en la cárcel de Salto del Negro en enero de 2009 sin que se haya resuelto su posible vinculación con el caso al perpetrar siempre sus ataques en las cercanías del lugar donde supuestamente desapareció la joven. Ríos espera también que, a corto plazo, se puedan difundir imágenes envejecidas de la propia Sara y Yéremi Vargas, el niño desaparecido en marzo de 2007 mientras jugaba en un solar próximo a su casa, situada en Vecindario.

Forenses
El despacho del criminólogo coordinó el trabajo de un grupo de expertos forenses a nivel internacional para realizar el envejecimiento artificial de las imágenes de Sara y Yéremy. El trabajo fue realizado por expertos de Estados Unidos, Inglaterra, Argentina y revisado por otros de Bélgica, así como visado por las principales organizaciones internacionales expertas en la desaparición de menores. Días antes de enseñar el trabajo a las madres se inició la búsqueda de los huesos en el Pozo de Jinámar, por lo que la difusión quedó postergada.
Además, tras los malos resultados de la investigación, algunos mandos policiales desaconsejan a las madres la reproducción de las imágenes en los medios de comunicación social por considerar que aún es pronto. Sin embargo, Ríos aclara que esta reconstrucción es pertinente para Missing Childrens, organismo reconocido a nivel estatal en Estados Unidos y que ha elaborado un manual sobre desapariciones que sirve como «libro de cabecera» del FBI para resolver estos casos. En su opinión, estos trabajos deben realizarse cada tres o cuatro años, y ha enviado una carta a la delegada del Gobierno, Carolina Darias, para advertirla del error. No ha recibido respuesta. Tampoco se obtuvo nunca respuesta de la Policía Nacional del informe preliminar elaborado por el equipo de Ríos sobre el posible agresor de Sara Morales.
El último gran estallido mediático del caso de Sara Morales se produjo en el pasado mes de marzo cuando se encontraron restos óseos en un pozo de Jinámar. Dentro de las labores propias de la investigación, una cámara subacuática filmó una bolsa con huesos en una vieja vivienda abandonada de una finca agrícola que ahora es retiro habitual de los toxicómanos de la zona. Durante varios días se formó un gran dispositivo de seguridad formado, entre otros, por la Policía Nacional y la UME (Unidad Militar de Emergencias), que coordinaban los trabajos de drenaje del pozo, muy lentos por la abundante cantidad de basura acumulada, el agua, las estrechas galerías y los gases tóxicos. Finalmente, y tras la expectación mediática levantada durante cuatro días, los investigadores concluyeron que los restos óseos eran de procedencia animal.

Javier Reyes, ABC, 14 de enero de 2011, Págs 42 y 43.