viernes, 22 de octubre de 2010

La Casa-Cuna. ¿Pederasta en solitario o secta pedófila?

Hace meses empezó a tomar forma un posible nuevo caso de abusos sexuales a menores con posibles tintes sectarios. Todos recordamos el Caso Kárate, que conmocionó a la sociedad canaria, donde una escuela de artes marciales escondía una organización sectaria donde los abusos sexuales y la pedrastía estaban a la orden del día. Pues bien, a raíz de la denuncia de jóvenes acogidos en la Casa Cuna de Tenerife, la policía lleva meses investigando sobre un posible caso pedo-criminal cuyo origen podría ser esta institución gestionada en la actualidad por el Cabildo, cuyo objetivo legal es ser el hogar de acogida, y búsqueda de nuevos hogares para niños desprotegidos o huérfanos de la isla. Desgraciadamente, parece ser que podría tratarse del cúbil donde un sujeto (o más) pudieron tejer las redes necesarias para crear una "familia irreal" donde el abuso sexual a menores, los malos tratos y la pornografía, pasaron a normalizarse como una conducta más, ejercida sobre algunos de los menores que se han desvelado vícitimas al convertirse en adultos.

Lógicamente, el caso continua en instrucción, si bien han sido numerosos los datos que han trascendido a través de unos pocos medios de comunicación, una asociación de víctimas de la península, y la labor jurídica de Natalia Domínguez Castilla, abogada que representa a dos de las víctimas, ahora ya adultas. El principio de la presunción de inocencia, sigue vigente, si bien parece ser que hay indicios más que suficientes de criminalidad para imputar al menos a un sujeto, Julio Carrillo según fuentes periodísiticas, que sigue siendo investigado por la policía y el Juzgado de Instrucción Nº4 de La Laguna.
Al menos en una de las viviendas ocupadas por el hasta ahora imputado, que se encuentra incomprensiblemente en libertad provisional con orden de alejamiento, se pudo haber incautado numerosísimo material pornográfico, totalmente explícito, lo cual ha dado lugar, a que algunos expertos hipoteticemos si se esconde algo más que un único pedrastra en este caso

El presunto pederasta pudo haber sido víctima en el pasado.
El presunto pederasta, fue también niño de acogida, no sólo en la Casa Cuna, sino también en otro centro de Geneto, también gestionado por religiosos en aquella época, teniendo la posibilidad de volver a la Casa Cuna para trabajar allí de alguna manera (como tantos otros niños). Si bien parece ser, por diversos informes que han trascendido a la prensa, se le daba un "trato de favor" y confianza con los menores por encima de lo legalmente permitido (aun cuando dejó de trabajar oficialmente en la Casa Cuna).
Como en tantos otros casos, no se descarta que Carrillo, pudiera haber sufrido este tipo de abusos sexuales y malos tratos de niño, llegando a interiorizar su conducta de tal manera que, cuando creció, se convirtió en verdugo después de haber sido víctima. No obstante, no nos engañemos, esto no justificaría la ilicitud de su conducta, pues debió de haber buscado ayuda piscológica o legal, como sí han hecho algunas de sus víctimas al llegar a la edad aduta.

Los jóvenes víctimas, mantenían los lazos con su presunto agresor tras abandonar la Casa Cuna.
A pesar de que pueda parecer algo sin sentido, algunos de los jóvenes "normalizaron" la educuación sexual desviada que pudieron recibir durante sus años de ingreso en la Casa Cuna, asumiendo que Carrillo seguía siendo una especie de "padre" para ellos. Tal es así, que algún joven ha seguido viviendo, y visitando a su presunto agresor a pesar del paso del tiempo. Los expertos sabemos que esta especie de "Síndrome de Estocolmo", es bastante habitual en estos casos, pues pensemos que el pederasta siempre utiliza una atmósfera o rol de confianza para cometer sus abusos, de tal manera que la víctima sólo descubre que lo es, cuando madura y conoce la vida sexual "normal" con otra pareja externa.
Este tipo de vínculos existentes entre víctimas y agresor, la pornografía incautada, y la presenecia de otros sujetos en la trama, cuyo papel está aún por definir, es lo que ha ocasionado que muchos sospechemos que "hay algo más" tras el caso Casa Cuna, más si tenemos en cuenta la prontitud con la que las administraciones parecen quederle dar carpetazo al caso

¿Censura mediática?
¿Porqué los medios no emiten noticias sobre este caso? ¿alguna institución está tapando políticamente lo que pudiera haber ocurrido en la Casa Cuna? Lo cierto es que un caso que podría tener tanta o más importancia que el "Caso Karate", apenas ha sido oído en la prensa escrita y televisiva. Cabría reflexionar sobre ello...

La muerte de "Pancho", atropellado por un cobarde.


Pancho era un señor bastante mayor de Güimar, que frecuentaba la zona del Barranco de Badajoz ya que tenía allí una finca. En diciembre de 2008, mientras caminaba de regreso a su casa en la parte baja de Güimar, fue atropellado por un todoterreno que se dio a al huida. Pancho fue encontrado al día siguiente, sólo y con la lluvia como única testigo de su muerte.

Hace semanas recibí la visita de una de sus hijas, la cual nos ha pedido que revisemos el caso, ya que la Guardia Civil llegó a un punto muerto en la investigación. Haremos todo lo posible por dar con el cobarde que se escondió en el anonimato de la noche para huir de lo que había hecho. Puede que la muerte de Pancho fuera accidental, pero quien lo atropelló se convirtió en un criminal en el momento que decidió huir.

Pancho puede parecer un nombre más entre tantas víctimas de casos sin resolver en Canarias: Cataysa, Expedita, Sara, Yeremi, Marisa y un largo etc... Recordad esos nombres cuando oigáis a un político diciendo que en Canarias nunca pasa nada...